
Recomendación de Laura
Orlando, de Virginia Woolf.
Orlando narra la vida de un joven aristócrata británico quien, después de un profundo sueño, despierta convertido en mujer.
Virginia Woolf utiliza esta biografía para introducir temas como el papel de la mujer, la sexualidad o la homosexualidad, en un libro publicado en 1928. Temas que, casi 100 años después, siguen estando vigentes.
Podría recomendar cualquier título de Virginia Woolf, pero este, por los temas tratados, el tono y la narrativa, es sin duda mi favorito.
Recomendación de Pablo
American Gods, de Neil Gaiman.
Recuerdo que ya me habían recomendado su lectura cuando, en noviembre de 2016, lo encontré de rebajas en una librería de Edimburgo. A pesar del grosor de su lomo, decidí comprarlo en inglés.
La historia que describe transcurre en los Estados Unidos de América, cuyo folclore es descrito con cuidadoso detalle, algo sorprendente si tenemos en cuenta que el autor es británico. Sin embargo, lo que destacaría del libro es la forma en que presenta la constante lucha entre la tradición y la modernidad, a través de una guerra entre dioses cuanto menos interesante.
American Gods (traducido como dioses americanos) es una novela única, y su lectura fue una experiencia totalmente diferente para mí.
Recomendación de Esther
No es país para coños, de Diana López Varela.
Después de haber leído «Los hombres me explican cosas», de Rebecca Solnit, un libro que me abrió -más si cabe- los ojos al feminismo actual, No es país para coños acabó de darme las herramientas necesarias para acabar de comprender lo esencial del movimiento feminista en la vida de cualquiera, mujeres y hombres, de izquierdas y de derechas, de los que ya creen en la igualdad y de los que todavía no lo hacen.
Una reflexión fresca y en clave de humor que nos permite viajar a través de la historia para intentar reescribirla de una forma, como mínimo, tan favorable para las mujeres como ya lo es, desde el principio de los tiempos, para los hombres. Este ensayo ligero y pedagógico es un ejemplo único de que todos aquellos que estamos dispuestos a cambiar las reglas del patriarcado podemos empezar a hacerlo incluso con solo dar un paso en la dirección correcta.