La puerta se abre sin emitir ningún sonido. Qué decepcionante, esperaba algún ruidito misterioso por lo menos. En fin, suspiro y me adentro en un mar de luminoso blanco... El mundo se consume en mi interior. Su resplandor candente me sale por las orejas. Me pica el pelo y de repente me entran ganas de … Sigue leyendo La máquina de los delirios
