Lucas entró hecho una fiera en mi despacho. Si no fuera porque soy su madre y sé que se deshincha como un globo en cuanto abre la boca, me habría asustado su actitud. - ¡Me dijiste que no lo harías nunca! Me quedé mirándolo sin saber a qué se refería. Mi cara debió dejar clara … Sigue leyendo Ecos del pasado
