
Recomendación de Pablo
Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez.
Esta fue una de las lecturas recomendadas cuando iba al instituto. No tengo dudas de que fue una recomendación adecuada.
El libro contiene cuatro relatos, que transcurren durante los primeros años de la posguerra, en los que se narra el destino de diferentes personajes. A través de sus experiencias, la despiadada realidad de la época es contada con una naturalidad desgarradora.
Al tratarse de un libro de relatos, su lectura es rápida e intensa, una lectura que no pasa sin dejar rastro una vez se ha terminado.
Recomendación de Esther
A sangre y fuego, de Manuel Chaves Nogales.
Desconocía por completo al autor y el libro cayó en mis manos por simple casualidad. Nunca le agradeceré suficiente a la vida que lo pusiera en mi camino, es el texto más crudo y desgarrador (y, al mismo tiempo, más bello) que he leído.
Manuel Chaves Nogales escribió de la manera más delicada nueve relatos sobre la Guerra Civil española, azotando con sus palabras (y siempre citando al autor) tanto a los «asesinos que ejercían el terror rojo» como a «los asesinos simpatizantes de la dictadura franquista». Una auténtica joya de la literatura española olvidada injustamente por la crítica durante años y que hoy recupera su momento de gloria.
Recomendación de Laura
El lector de Julio Verne, de Almudena Grandes.
El segundo de la serie de los «Episodios de una Guerra Interminable», que se pueden leer de forma independiente.
Esta historia nos adentra en un pequeño pueblo de la sierra de Jaén, donde diez años después de terminar la Guerra Civil española, el conflicto continúa con las guerrillas en el monte. Nino, el hijo de 9 años de un guardia civil, nos describe esos duros tiempos desde el cuartel de un pueblo dividido.
La llegada de un forastero, las clases de mecanografía y los libros de Julio Verne ayudan a Nino a escapar de la creciente tensión y a descubrir qué camino quiere seguir en la vida.